El rol de las mujeres en la Industria 4.0

A lo largo de la historia, las mujeres siempre han jugado un rol importante, al igual que los hombres, como pilares de la humanidad; la realización de tareas agrícolas, las labores del hogar, el cuidado de los hijos, etc., que, no podemos negar que efectivamente son actividades necesarias que han permitido el fortalecimiento del núcleo familiar, la evolución y el crecimiento de las sociedades.

Sin embargo, la historia ha cambiado, así como las funciones y los roles de las mujeres y hombres, lo que ha enfocado esfuerzos en la planificación de proyectos, leyes y programas que desafíen las estructuras tradicionales a todo nivel y sectores diferentes que ubiquen a las mujeres en posiciones como generadoras de ingresos y bienestar, con eficiencia y enfoque de empoderamiento con igualdad de oportunidades y condiciones para una vida digna.

¿Por qué la industria 4.0 ofrece la oportunidad de revertir los estereotipos de género creados en las revoluciones industriales pasadas? Permite combinar técnicas avanzadas que enfatizan el talento humano, la innovación, creatividad, inteligencia emocional con tecnologías inteligentes, que, sumado a las habilidades blandas inherentes en las mujeres ayudarán a forjar un futuro diferente de cara a la digitalización.

Grandes cambios han surgido a nivel mundial, primero por la crisis de salud, segundo por la necesidad de mantener una economía familiar, tercero por que cambió radicalmente el mercado laboral y nos encontramos ante la falta de ajustar los modelos de negocios, la formación de nuevos profesionales, el acceso a mercados colapsados, los procesos de producción y las nuevas exigencias locales y mundiales.

Es evidente que la automatización y digitalización han beneficiado los procesos productivos reduciendo tiempos y costos, en tal sentido el impulso de estrategias a nivel de gobierno o de empresa privada a contribuido a mejorar la conectividad, la inclusión, el desarrollo de habilidades digitales, la economía digital y Big Data. El crecimiento de la tecnología IA, la robótica, han favorecido nuevas tendencias en especial en marketing y ventas. Por otro lado, existe un vacío más grande en la seguridad informática y protección de datos.

A pesar, de que estudios comprueban que las mujeres son un 13% mas productivas que los hombres y que pueden conseguir mejores resultados en las empresas, incluso podrían aportar billones de dólares al PIB mundial si lograrán una participación equitativa, la incorporación de más mujeres a estas áreas han sido y sigue siendo un desafío crítico. Promover la participación de las mujeres en nuevos ecosistemas de negocios tecnológicos y científicos, debe y debería ser la principal estrategia para lograr un empoderamiento femenino real y sostenible.

¿Y qué hablar de las mujeres en el blockchain?, una gran oportunidad para que se sigan reduciendo brechas en cuanto a oportunidades de trabajo, a mejor administración de los ingresos familiares y a nivel macro, una mejor distribución de los ingresos y desarrollo económico sostenible. Blockchain es una gran oportunidad para lograr el ansiado empoderamiento e independencia femenina, con el conocimiento necesario puede ser esa herramienta transformadora que impulse las economías lideradas por mujeres, en especial, con el talento que estas poseen para el abordaje de problemas sociales.

Mujeres & Negocios, se mantiene a la vanguardia, y de cara a la crisis mundial de salud, ha evolucionado con su modelo y procesos de negocios, abriéndose oportunidades a nivel internacional, convirtiéndose en una puerta al mundo para las mujeres y empresas que también han decidido cambiar e innovar.

Estos cambios positivos para mujeres y hombres elevan las oportunidades locales e internacionales poniendo en vitrina el impacto de millones de mujeres, hombres, empresarios, emprendedores y grandes marcas.

“Todo ha cambiado, no podemos asumir que haciendo lo mismo que hace 2 años atrás, lograremos nuevos o mejores resultados. Este es el momento de la reinvención y de la adaptación de un nuevo estilo de vida y de hacer negocios.”

Un proceso electoral histórico para Honduras.

Esta es una ocasión donde el pueblo hondureño cansado del incremento de los índices de pobreza, de corrupción e impunidad, da su voto no por un partido, color, experiencia o capacidad, da un voto de Fe.

Ahora nos queda esperar los resultados de quienes serán las nuevas autoridades del país que sin lugar a dudas enfrentarán grandes retos, el principal que es recobrar el equilibrio de todo el sistema socio-político, unir a un pueblo dividido y mantener o ganar la confianza de la ciudadanía que se ha sumido en la desesperanza, la violencia en todos los sentidos, la migración forzada, pero que también ha demostrado que aun creen en los procesos democráticos justos y transparentes, donde gobierne sobre todo la voluntad del pueblo.

Quien triunfe en este proceso electoral, recibirá a un país con una deuda externa de mas de 10 mil millones de dólares, con un índice de pobreza del 75% y los más altos índices de desigualdad, migración y deportación, por lo que no bastará ser diferente o ser honesto, sino también tener la capacidad de dirigir y demostrar, mas que con críticas, que puede cambiar el rumbo de un país ahogado con una economía afectada también por la crisis de salud y los fenómenos naturales, entre otros.

Por lo que espera que el o la candidata que quede por elección popular, esté a la altura de su posición, que defienda los intereses y el patrimonio del país, la democracia ciudadana, la paz social, el respeto por los derechos humanos y la libertad de expresión.

En el caso particular tener una mujer en la presidencia, quien sería la primer mujer presidente del país, supone un progreso para las mujeres; el liderazgo femenino es fundamental para el desarrollo económico, político, educativo y sobre todo de paz y justicia, ya que el empoderamiento femenino es clave para trabajar contra y en la prevención de la violencia en sus diferentes tipos.

A la vez, juega un papel clave en la transformación de la sociedad hondureña, impulsando la igualdad de género y mejores oportunidades para los jóvenes, quienes en este proceso han acudido masivamente a dar su voto.

Por lo que, como mujeres, esperaríamos un reto por el hecho de ser mujer, pero también un gobierno con mayores oportunidades que enfoque su esfuerzo también en reducir la brecha de desigualdad de oportunidades para todos que se vive actualmente.